23 de Junio

El sueño de una noche de verano


Es el momento culminante del año
, lo que la marea se ha llevado regresa con renovado ímpetu. El corazón está tan rebosante que basta una gota para hacer que se desborde. Somos felices porque Dios así lo desea.

James Russell Lowell

Durante siglos, las mujeres inteligentes han sabido que un poco de locura y magia estival es bueno para el alma. Ello probablemente explica el motivo de que en Europa se celebre tradicionalmente la víspera del solsticio de verano (23 de junio para el Norte) con alegres festejos y algunas gotas de brujería.

Esa fecha es también la fiesta sagrada de Aguas Tranquilas, la secta de Nueva Inglaterra imaginada por la autora y dibujante Tasha Tudor. Los seguidores de Aguas Tranquilas (parientes y amigos de Tasha), sostienen que los placeres sencillos de la vida deben ser saboreados y la naturaleza respetada.

La religión de dicha secta, que aúna las creencias más positivas de los shakers, los cuáqueros y los miembros del movimiento amish, consiste, según su creadora, en un estado de ánimo.

«El nombre de Aguas Tranquilas tiene una connotación apacible, una vida sin estrés. Hoy en día la gente se siente agobiada, si bebieran camomila y pasaran mas tiempo sentados en una mecedora en el porche, disfrutarían más de la vida», sostiene Tasha.

La víspera del solsticio de verano, los seguidores de Aguas Tranquilas celebran una gran fiesta con música, baile y una suculenta cena. Sus miembros son muy hedonistas, opinan que la vida hay que gozarla, no sufrirla.

El primer mandamiento de la religión de Aguas Tranquilas es «disfruta de cada día». Es algo que todos deberíamos observar si queremos experimentar el Cielo en la Tierra. 

A mi me encanta el día del solsticio de verano, para mi se trata de un momento en que me detengo para revisar mi vida y corregir posibles errores. Salgo al jardín a primeras horas de la mañana y tomo una flor salpicada de rocío. Aplico unas gotas de rocío con los dedos sobre mi rostro, pues la leyenda afirma que todas las mujeres que se laven la cara con el rocío del solsticio de verano se harán mas hermosas a medida que pasen los años. A la hora del té comemos unos bollos caseros especiales, preparo un delicioso postre a base de sidra, limón, fresas y crema batida, que tomamos en el jardín, a la luz de la luna, y mis sueños personales se renuevan. 

Siendo como soy irlandesa, no desecho la creencia de los amuletos, las hierbas mágicas y la predicción del futuro, pues sé que existen muchas cosas que jamás llegaremos a comprender. Pero en estos días no me interesa lo que el futuro me tiene reservado, sino vivir en el presente.

«En mi opinión, los días más agradables no son aquellos en los que suceden cosas fantásticas y excitantes, sino los que nos procuran pequeños placeres, uno tras otro, como perlas que se deslizan de un hilo», revela la escritora canadiense Lucy Maud Montgomery. Cuando llega el solsticio de verano conviene mirar hacia adelante y soñar, con suerte, quizás vivas un verano inolvidable, uno de esos veranos en que gracias a una feliz combinación de buen tiempo, buenos amigos y buenas obras, rozas la perfección.

Confío en que este potente sortilegio del solsticio de verano no se rompa nunca para ti y las personas que amas.