15 DE JUNIO

Los aniversarios secretos del corazón

Las fiestas más sagradas son las que mantenemos en silencio y ocultas, los aniversarios secretos del corazón…

Henry Wadsworth Longfellow

Este es el mes tradicional para flores de azahar, encaje y arroz, pero hoy no estoy pensando en aniversarios de boda sino en los aniversarios secretos del corazón, esos hechos singulares que jalonan nuestra vida. Son los aniversarios de los que nunca hablamos, que mantenemos en silencio y ocultos. Quizás recuerdes tu primer beso, mientras que yo no puedo olvidar la última vez que sostuve la mano de mi padre.

Esta mañana hablé por teléfono con una amiga. Me dijo que estaba preparando ilusionada una cena especial para un hombre maravilloso que había conocido. El año pasado su matrimonio, que había durado veinte años, terminó, y mi amiga dijo que se alegró  de que su marido se fuera de casa a finales de verano, cuando todo comienza a marchitarse. Me aseguró que no habría podido superar el trauma si su marido se hubiera ido durante las vacaciones estivales. Creo intuir a qué se refiere, pero confío en no averiguarlo por mi mismo. Según dijo mi amiga, es la sensación que te produce una determinada época del año lo que desencadena un recuerdo, un aniversario secreto del corazón.

Otra amiga recuerda el rito de su madre trenzándole el pelo cada vez que sale al jardín en primavera y contempla las primeras lilas.

Cada junio, cuando me zambullo en la piscina de Dawne, una amiga con la que compartí mi apartamento de soltera, recuerdo cuando me bañaba en la piscina de la tía Mary y el tío Joe, los mejores amigos de mis padres. Han pasado cuarenta años: oigo unas risas infantiles, el tintineo de los vasos de limonada, siento el sol sobre mis hombros, el agua fresca en mi rostro. Lo recuerdo todo con nitidez, los lugares frescos y sombreados del jardín, el camino de losetas, el olor de la casita de madera donde mis primas Mary Anne y Diane, mi hermana Maureen y yo jugábamos e ideábamos todo tipo de aventuras. Las barbacoas, los picnics, las siestas, los cócteles que celebraban los adultos arriba, las fiestas de los niños en la sala de juegos situados en el sótano.

Los aniversarios secretos de mi hija se refieren a las épocas en las que pasó en las vacaciones de playa, cenas navideñas, y Pascua.

Los aniversarios secretos del corazón  no están limitados por el paso de los años. «Yo formo parte de todo cuanto he tocado y de cuanto me ha tocado a mi», escribió Thomas Wolfe en Look Homeward Angel. Al igual que todos nosotros. Aunque no había pensado en ello, esta tarde quiero enviar una carta a mi querida Dawne, y debo escribir a la tía Mary dándole las gracias por los fantásticos recuerdos que me ha proporcionado. Necesito compartir con ellas lo que he mantenido oculto durante tanto tiempo en mi corazón. 

Hoy sería el momento perfecto para expresar a esas dos maravillosas mujeres lo mucho que las quiero. Lo había olvidado. Un aniversario secreto del corazón me ha recordado que siempre hay tiempo para recordar. Pero nunca disponemos de tiempo suficiente para conmemorar nuestros recuerdos más queridos, a menos que nos detengamos para observar, cuando se producen, esas fiestas sagradas.

Sarah Ban Breathnach

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