20 DE FEBRERO

La excavación auténtica

A veces una persona tiene que retroceder hasta el punto de partida, a fin de percibir, de comprender todo lo que ha ganado y perdido, antes de seguir adelante.

PAULE MARSHALL

El hecho de desenterrar un mosaico es uno de los hallazgos más emocionantes que puede experimentar un arqueólogo.

Los mosaicos constituyen uno de los dibujos o diseños decorativos formados por millares de fragmentos multicolores de piedra o vidrios incrustados a fin de crear un cuadro visual mas amplio. Los mosaicos primitivos relatan historias sagradas sobre mundos antiguos – cómo vivían ciertas personas y qué cosas eran importantes para ellas-, revelando a los arqueólogos importantes datos sobre el pasado.

Durante nuestra excavación auténtica iremos también en busca de un mosaico: qué fue lo que nos aportó momentos de felicidad y satisfacción en nuestra vida pasada. Al volver la vista atrás, ten presente que la memoria es caprichosa, es preciso cortejarla y halagarla para conseguir que se rinda a nuestros encantos.

En ocasiones nos sorprende su generosidad, y recordamos algunos momentos con asombrosa nitidez, pero la mayoría de las veces nos ofrece unos recuerdos fragmentados, como pedacitos multicolores de cristal o piedra. En ese caso, debemos ser pacientes a medida que vamos retirando los depósitos de sedimento del pasado.

Hoy, disponte a emprender una minuciosa excavación personal. Deja que tu arqueólogo interior recoja artefactos que puedan favorecer la memoria: viejas fotografías, cartas, recuerdos…

Dedica un rato para meditar a solas y emprender un agradable viaje al pasado, saborea un vaso de vino o una taza de té. Escucha la música favorita de tu juventud: los Bee Gees, Elvis, Beatles, Stones…Contempla un álbum de fotos, ve a tu época de secundaria, lee viejas cartas de amor.

Trata de evocar tu vida cuando tenias diez años, dieciséis, veinte, treinta y cinco, etc…

Concéntrate en los recuerdo que acudan a tu mente mientras tomas de nuevo contacto con esa persona que eras. Saborea los momentos felices, lo que buscas es un esquema de placeres y preferencias personales y auténticos. Son los fragmentos de tu mosaico.

Como afirma la escritora Eudora Welty «Los hechos en nuestras vidas se producen cronológicamente, pero su importancia puede no coincidir con ese orden. Con paciencia y a través de una serena observación, esos hechos proporcionarán al explorador que lleva dentro, un hilo de revelaciones»