12 DE FEBRERO

Hace un tiempo confiabas en ti misma

Confía en ti mismo y aprenderás a vivir.

JOHANN WOLFGANG VON GOETHE

Hoy, busca una fotografía de cuando tenías unos diez años en la que aparezcas sonriendo. Ponla en un bonito marco y colócala sobre tu mesa de trabajo, o tu escritorio, o tu diario de descubrimientos ilustrado y contémplala todos los días. Envía un beso a esa jovencita. Trata de retroceder en el tiempo y en tu imaginación. Trata de verte cuando tenías diez años: en casa, en la escuela, jugando. ¿Dónde vivías? ¿Puedes ver tu casa o apartamento, y la calle? Paséate por las habitaciones de la casa en las que habitabas de niña. ¿Cómo era tu dormitorio? ¿Quiénes eran tus amigos? ¿Tenías una amiga íntima? ¿Quién era? ¿A qué jugabas? De todos tus lápices de colores, ¿cuál era tu preferido? ¿Recuerdas el olor de la plastilina? ¿Cuál era tu comida predilecta? ¿Qué asignatura te gustaba más? ¿Lo recuerdas? Trata de evocar tu vida a diez años en tus páginas de diálogo diario.

Diviértete con este ejercicio porque a los diez años probablemente te fiabas de tu intuición. No hacías caso de lo que te decían tu madre, tu hermana ni tus amigas porque tenías tu propio criterio.

Observar a mi hija de diez años en el probador de unos grandes almacenes constituye toda una revelación. «No, no es mi estilo», dice a veces mientras se prueba una prenda. Con un aplomo que ya quisiera para mi, se pone un chaleco de patchwork, de encasqueta un sombrero de fieltro negro y declara satisfecha: «Esto me sienta mejor». Recuerdo que tiempo atrás confiaba plenamente en mi intuición. AL igual que tú. Hace un tiempo apenas dudabas antes de tomar decisión. Con un poco de esfuerzo, las cosas pueden volver a ser como antes.

Trata de ponerte en contacto con la jovencita que eras. Ahora ya es adulta. Es tu yo auténtico y está deseando recordarte lo guapa, inteligente y extraordinaria que eres.