3 DE ENERO

El encanto de la vida simple: el viaje interior

Hoy quiero que tomes conciencia de que ya posees la sabiduría, la fuerza y la creatividad interiores necesarias para hacer realidad tus sueños. 

Suele ser un proceso difícil para la mayoría de nosotras, porque el origen de esta fuerza personal ilimitada esta enterrado a tanta profundidad entre las facturas, los plazos de entrega, el viaje de negocios, y la ropa sucia que nos resulta difícil acceder a ella en nuestra existencia cotidiana. 

Cuando no podemos acceder a nuestros recursos internos, llegamos a la falsa conclusión de que la felicidad y la realización personal proceden únicamente de los acontecimientos externos. Ello se debe a que los acontecimientos externos suelen conllevar algún tipo de cambio. Así que hemos aprendido a recurrir a circunstancias ajenas a nosotras para reunir las fuerzas necesarias que nos permitan afrontar los altibajos de la existencia. 

Pero ya no tenemos que seguir así por mas tiempo. Podemos aprender a ser las catalizadoras de nuestros propios cambios.

El encanto de la vida simple entraña un auténtico despertar que resuena en el seno de tu alma: tú ya posees todo lo necesario para alcanzar la auténtica felicidad. La forma de tomar conciencia de ello es embarcarte en un viaje interior que entraña una transformación emocional, psicológica y espiritual. Se producirá un profundo cambio en tu realidad que te sintonizará con la energía creadora del Universo. Un cambio así es posible cuando invocas al Espíritu para que abra los ojos de tu conciencia a la plenitud que ya te pertenece.

Existen seis principios que nos guiarán en nuestro viaje interior a lo largo del año próximo. Son las seis hebras de la vida plena, las cuales, entrelazadas, conforman el tapiz de la dicha que nos envuelve en paz interior, bienestar, felicidad y sensación de seguridad. 

En primer lugar, hallamos la gratitud. Cuando hacemos un inventario mental y espiritual de todo lo que poseemos, nos damos cuenta que en realidad somos muy ricas. La gratitud da paso a la simplicidad, el deseo de hacer limpieza, delimitando e identificando los elementos fundamentales para llevar una existencia realmente placentera.

La simplicidad va unida al orden, tanto externa como internamente. El sentido del orden en nuestra vida nos aporta armonía. La armonía nos dota de la paz interior que necesitamos para apreciar la belleza que nos rodea a diario, y la belleza nos abre las puertas a la alegría. Sin embargo, como en todos los bellos tapices bordados, es difícil determinar donde acaba un punto y empieza el siguiente. Lo mismo ocurre con el encanto de la vida simple.

Enhebra la aguja conmigo y da el primer punto en el bastidor de tu vida. Invoca al Espíritu para que abra los ojos de tu conciencia interior.

Mantén la calma y espera con expectación, sabiendo que la urdimbre y la trama de tu existencia cotidiana actual contienen las hebras doradas de un futuro de sencilla plenitud.